Cine e internet, estado de la cuestión

El mundo audiovisual ha sido siempre un sector en constante cambio, sin embargo lo que estamos viviendo hoy en día se ha venido a definir no como una época de cambios sino como un cambio de época. Como en todo momento de incertidumbre surgen voces que se definen como expertos, como gurús, y que vierten opiniones muy seguras sobre la cuestión de cine e internet. Creo que en este momento debemos dejar de lado los dogmatismos ya que hay frases como “el cine es un invento sin futuro comercial” que dijo uno de los hermanos Lumiere en el año 1896 y que está claro fue un tanto desacertada. Lo curioso es que lo dijo un año después de la primera proyección que se realizó en Paris el 28 de diciembre de 1895. En esa proyección a la que solo acudieron 33 personas en un café de Paris, una de ellas George Melies por cierto, al dueño del mismo le habían ofrecido los hermanos Lumiere compartir los ingresos de las entradas. Como este hombre no parecía ver futuro en eso del cinematógrafo pidió un alquiler fijo por la sala, lo que llamaríamos hoy en dia un flat fee. En unos días las proyecciones se convirtieron en una sensación y ese acuerdo entre los Lumiere fue sin duda un mal trato para el dueño del mencionado café, tal vez debería haber optado por el revenue share. Hoy en día los ingresos de salas siguen superando de manera espectacular a los reducidos ingresos de VOD y esto explica en cierto modo las reticencias de gran parte del sector. También es bien conocida la frase de Daryl Zanuck que dijo en 1946 refiriéndose a la television, “en seis meses la gente se cansará de mirar una caja de madera”. Hoy en día a pesar del incremento del video en internet las cifras de visionado diario de television están en un record histórico que sube de año en año. Lo que está claro es que se consume contenido y cada vez más pero cuando, como y donde el usuario quiere, el anytime, anywwhere, anything media.

Yo no pretendo ser ningún gurú sino tan solo un productor buscando respuestas y sobre todo oportunidades. Una de las frases favoritas de Steve Jobs, el creador de Apple, la dijo Henry Ford, el inventor del Ford T, que dijo que “si le hubiera preguntado a mis clientes lo que me hubieran pedido es un caballo más rápido”. Estamos tal vez en una época de prueba y error, de descubrir a la vez que se hace, de dejar de lado muchas ideas preconcebidas y sobre todo de sobrevivir a ello porque las oportunidades futuras son muchas.

Lo que está sucediendo hoy en día por el impacto de internet en nuestros hábitos no se puede entender sin conocer algunas leyes que en cierto modo rigen el progreso de la red. Una de ellas es la Ley de Moore que nacida en los años 70 mantiene y confirma que la capacidad de los microprocesadores se dobla cada 18 meses, por tanto no pensemos en los ordenadores y la redes de hoy sino en las de mañana. También es necesario conocer la teoría del Long Tail que ideada por Chris Anderson, editor en jefe de la revista Wired, explicaba que la distribución física tiene un límite físico, es decir que si no vendo un número determinado de ciertos libros, discos o películas, no podré tener esos títulos en el lineal. En cambio en un entorno digital todos esos libros, discos y películas cuyas ventas puede que sean muy reducidas ahora sí que son monetizables. En el entorno digital no tengo apenas gastos de duplicación y porque en internet a través de recomendaciones y prescriptores puedo encontrar ese pequeño público de nicho. Por tanto el problema no está en cómo poder a disposición del público sino como llegar al público interesado en esa producción…si es que lo hay. En el audiovisual John Reiss, autor del libro Thinkng outside the box office, habla del nuevo paradigma, el 50/50. Un cineasta de hoy en día ha de destinar el 50% de su tiempo y dinero a la producción y el otro 50% a su promoción y la búsqueda de su público preferentemente a través de redes sociales.

En el centro del establecimiento de un nuevo modelo de negocio está el VOD o video bajo demanda. Lo que tenemos que tener claro es que no hay un VOD sino muchos, que los precios no están para nada fijados porque tienen muchas fluctuaciones, y que en Estados Unidos se están viendo primero estos cambios. Las ventanas tradicionales de cine han sido durante mucho tiempo el estreno en salas, el alquiler de DVD, la venta de DVD, la emisión en la television de pago y la emisión en la television en abierto. Está claro que el DVD, que en el año 1997 logró superar al negocio generado en salas, se ha desplomado y sus ingresos no han sido sustituidos por el video bajo demanda, es lo que mucha gente llama cambiar dólares analógicos por centavos digitales. De todos modos el DVD en muchos casos sigue siendo una vía de ingresos para nada despreciable. Lo que conviene comprender son las distintas formas de VOD y como se integran con las ventanas tradicionales. También es importante saber que distintos tipos de películas podrán usar distintos tipos de estrenos y por ejemplo el estreno simultaneo o Day & date release sería más apropiado para películas pequeñas que para grandes títulos.

En el primer lugar de las ventanas de explotación está el estreno en salas que no solo goza de bastante buena salud, sobre todo fuera de España, sino que sigue teniendo un efecto vitrina sobre el resto. La película que no se estrena en salas no tiene visibilidad en los medios de comunicación  y existen actualmente sistemas para alquilar salas directamente si sabes dirigir y movilizar a tu público por internet. Después del estreno en salas las majors están intentando establecer en EEUU una ventana llamada Premium VOD que permitirá al cliente disfrutar a los 60 días del estreno en salas de una película en su casa por unos 30$. Esta es una iniciativa muy reciente que ha tenido una contestación fuerte por parte de las salas por lo que su futuro es incierto. Después del estreno en DVD, que cada vez se reduce menos y puede llegar a los tres meses del estreno en salas llega unos 28 días más tarde el VOD sell through o venta en VOD. Hay que ver que la gente esté dispuesta a pagar 13,99 € en Itunes o en la Play Station Store, por citar ejemplos ya operativos en España, por tener en propiedad un archivo de una película. Después viene el rental VOD o alquiler VOD, en el que por cantidades en torno a los 2,99€  podemos alquilar películas en Itunes, en Play Station Store o en Filmin. En estos sistemas una vez pagado el alquiler tenemos  más o menos 30 días para ver la película y una vez damos play tenemos 48 horas para verla, transcurridos esos tiempos el archivo ya no se puede ver más. Este es claramente un sistema con potencial y con gran facilidad de uso, sería interesante que se ofreciera en VO porque el público lo está demandando y tan solo Filmin lo ofrece en España en todos sus títulos.

El último escalón del VOD sería el SVOD o VOD en suscripción en el que por un pago mensual tenemos acceso ilimitado a un catálogo de película. El ejemplo más claro de esta ventana es Netflix, una compañía que está atrayendo todas las miradas y que a principios de 2011 ha llegado a 26 millones de clientes en EEUU y Canadá a la vez que ha anunciado su expansión internacional empezando por Latinoamérica y continuando por Europa. En EEUU Netflix comenzó como una empresa de alquiler de DVD por correo que ha ido trasladando su modelo negocio hacia el SVOD en streaming. Un precio accesible de 7,99$ al mes, una campaña muy agresiva para estar presente en muchos dispositivos (en vez de tener un decodificador optaron por tener acuerdos con fabricantes de televisiones, PVRs y reproductores de DVD que tuvieran la aplicación de Netflix preinstalada a cambio de participar en los ingresos), y el  conseguir el contenido de las majors sin tener que firmar con ellas (Netflix adquirió los derechos de las grandes producciones de Hollywood a través de las compañías de cable) le han permitido tener unos 40.000 títulos en streaming, crecer un 200% en el 2010 y que el 76% de los televisores a través de los que se ve video online sea a través de Netflix. Esto no quiere decir que tengan todo el contenido pero tienen el 50% de los títulos de la taquilla americana a los seis meses de su estreno.

El futuro se presenta incierto pero también frenético y todas la majors menos Disney y casi todos los fabricantes menos Apple ya han anunciado Violet, una iniciativa que supone un cambio importante en la adquisición de contenidos donde lo importante es q tengas acceso a tu contenido sin importar donde estés. Esto sería posible con una licencia gratuita donde registraremos toda compra de contenido que hagamos, no importa que lo que compramos sea un Blu-ray, un archivo en VOD o un DVD. El sistema sabe qué película hemos comprado y registrado por lo que si nos olvidamos o perdemos el DVD podremos acceder a nuestra cuenta y verlo en VOD a través de un TV, un decodificador, un ordenador o un tablet. Cada licencia se puede utilizar por seis personas por lo que intenta convertirse en una forma de consumo en el hogar.

No he podido desarrollar el papel de Itunes, HULU, la Xbox, YouTube y su relación con el cine pero está claro que el mundo audiovisual va a toda velocidad hacia una nueva época. Que para muchos, sobre todo los consumidores, esta época ya ha empezado y que será una fuente de oportunidades si se reacciona, a la vez que se es consciente de que las salas, el DVD y la television tienen aún mucho que decir, probablemente de otra manera. Como dijo Rupert Murdoch ya en 2006 “la nueva generación de consumidores de contenidos en los medios, desean disponer de contenido cuando ellos quieren, como ellos quieren y sobre todo lo que ellos quieren”. Eso yo lo llamo oportunidad.

Articulo realizado para el Anuario Papeis da Academia 2011 de la Academia Galega do Audiovisual (publicado en noviembre 2011)

Anuncios
Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

La animación española, su momento dulce y qué hacer para que no sea solo un momento

La animación española se halla en uno de los momentos más dulces de su historia por la conjunción de muchos factores tanto industriales como artísticos. Contamos con directores de películas de animación como Enrique Gato (Director de Tadeo Jones y Goya a la mejor dirección novel), Ignacio Ferreras (elegido en 2012 por Variety como uno de los diez directores emergentes de Europa en una lista anual donde sólo ha habido tres españoles: Juan Carlos Fresnadillo, Rodrigo Cortes y ahora el mencionado Ignacio Ferreras), Manuel Sicilia que acaba de estrenar Justin y la espada del valor, Raul García que además fue el primer español en Disney, etc.

Contamos con guionistas que en el año 2011 y 2012 ganaron el Goya al mejor guión adaptado con películas de animación como Arrugas y Tadeo Jones. Contamos con nominaciones a los Goya con La dama y la muerte de Javier Recio y Chico & Rita de Fernando Trueba y Javier Mariscal. Contamos con estudios de animación como Illion, Kandor Graphics y Spa Animation capaces de producir largometrajes de animación capaces de competir internacionalmente.

Contamos con productoras de animación como BRB, Zinkia, Imira, Vodka y muchas otras que colocan sus series de animación en 180 países y hacen que personajes de series como Pocoyó, Lucky Fred o muchos otros, sean conocidos en todo el mundo. Contamos con empresas que desarrollan software como Reel Flow (que incluso tiene un Oscar técnico), Mistika o Arnold. Contamos con productores como Nico Matji (Tadeo Jones fue número uno de las películas de animación en España en 2012 por delante de Pixar y los demás estudios americanos) o Ignacio Perez Dolset (Planet 51 se estrenó en todo el mundo y en Estados Unidos con más 3000 copias).

Contamos con diseñadores de personajes como Carlos Grangel (responsable La novia cadáver y muchas de las películas de Dreamworks) y Sergio Pablos (diseñador de personajes en Tarzan, Rio y muchas otras). Contamos con universidades que pretenden marcar la diferencia como la U-TAD y contamos con televisiones como TVE, Tv3, ETB, Canal Sur, TVG, Telecinco, Antena 3, Canal Plus, AXN y Disney Channel que han respaldado proyectos de animación y contamos con capaces profesionales de perfil tanto artístico como técnico .

Todos estos datos son ciertos sin embargo este gran momento podría quedarse en eso, en un momento, ¿por que? la respuesta es clara, la competitividad. No nos referimos a la competitividad de las empresas y los profesionales que está probada, sino al entorno competitivo con el que nos encontramos y sobre todo unido a problemas de financiación. Cuando hablamos de financiación no hablamos de ayudas públicas, sino sobre todo de tener similares herramientas fiscales a las que tienen los países con los que competimos.

Un dato que mucha gente no sabe es que el español Sergio Pablos fue el responsable de la historia que dio lugar al largometraje de animación Gru, mi villano favorito. A pesar de que esa película se podría haber hecho en España al final se acabó haciendo en Francia, más concretamente en Paris, una ciudad no precisamente barata ¿por que? Porque en Francia se ofrecen desgravaciones fiscales más atractivas que las que hay en España. El problema es que no sólo se ofrecen en Francia, sino también en Australia, Bélgica, Canadá, Nueva Zelanda y muchos otros. Eso hace que al sector español de animación no se le permita ser competitivo y no se le permita siquiera optar a traer producciones internacionales de animación a España.

Eso son miles de puestos de trabajo que no se materializan, millones de Euros que no entran en la economía española y millones de Euros que dejaran de recaudarse en otros impuestos. No hablamos de subvenciones (que por cierto son un coste anual equivalente a lo gastado en tres kilómetros del AVE Madrid Barcelona), sino a creerse que el sector de la animación y de los contenidos es un sector de futuro que necesita por parte del gobierno unas reglas a la altura, informados están. Si se logran el sector responderá, si no se hacen nada esto habrá sido eso, sólo un momento.

Manuel Cristóbal. Productor Ejecutivo de Noise Box EntertainmentImagetoria

http://www.cineandcine.tv/colaboradores/el-foco/994-manuel-cristobal-productor-ejecutivo-noise-box-entertainment.html#.Ul1x_FC-1WA

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

En busca del Santo Grial digital

En 1996 y 1997 los grandes estudios obtuvieron más ingresos de sus divisiones de vídeo que de sus divisiones de cine. La gallina de los huevos de oro del vídeo vivía sus años dorados. Hoy día las divisiones de vídeo son una mínima parte de lo que fueron, y sus ingresos también. El negocio del cine se halla en uno de sus momentos más cruciales ante la necesidad de actualizarse y monetizar el mundo de Internet, que hasta ahora tan solo ha consistido en cambiar los dólares analógicos del DVD por los centavos digitales de un VOD (video on demand) que no despega.

Una de las razones de que no arranque tal vez sea que sigue siendo un gran desconocido para gran parte del público y de la industria. Para empezar, no hay solo un tipo de VOD, sino varios. Es verdad que ninguno está asentado y que todo es provisional, pero siempre ha sido así. Sirva como ejemplo que los estrenos de cine tal y como los conocemos ahora –con sus grandes campañas de saturación– no llegaron hasta que Lew Waserman –al frente de Universal– decidió que una película de temática veraniega, cuyo presupuesto se había desbocado, se estrenara con 1.500 copias en vez de con 150 en el verano de 1975. Esa película era Tiburón.

De lo que estamos seguros es que el Tiburón del VOD no ha llegado como lo hizo Avatar con el 3D y es imposible saber qué película será. Empieza a haber rayos de luz y, por ejemplo, Margin Call parece ser que recaudó en Estados Unidos el mismo dinero en salas que en VOD. Una cosa que sí conocemos es la existencia de la Ley de Moore, norma que desde los años setenta dice que cada 18 meses la capacidad de los procesadores se multiplica por dos, y que se ha venido cumpliendo desde entonces. Esto significa que los ordenadores serán más y más potentes y que las redes serán más y más rápidas. Por tanto, dejemos de quejarnos de la situación actual sobre la calidad de las redes y demás asuntos porque la Ley de Moore se ocupará de ello.

Lo que debemos saber es cuáles son las posibilidades que nos ofrece el VOD ahora, que son muchas. Como he dicho, no hay un tipo de VOD, sino varios. Existe lo que se ha venido a llamar el Premium VOD, que se ha probado en Estados Unidos de manera casi simultánea al estreno cinematográfico y que, con un coste de alquiler de 30 dólares, no parece que se vaya a quedar entre nosotros. Existe la venta del archivo de la película mediante descarga, cuyos precios –de alrededor de 15 euros– no parecen la mejor opción para un consumidor cuando, además, muchas veces solo se le ofrece la versión doblada. Existe también el alquiler, que es sin duda una opción interesante y clara. Por una cantidad que va desde los 2 a los 5 euros –dependiendo también de la calidad–, se pueden alquilar películas de manera legal online. Una vez realizamos la compra suele haber 30 días para disfrutar la película, y cuando pulsamos play por primera vez en el archivo tendremos entre 48 y 72 horas para verla. La penúltima modalidad de VOD es el modelo de suscripción, en el que por un pago único mensual podemos disfrutar de un gran número de películas. Este sistema, llamado SVOD, es el que Netflix explota en Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica y Reino Unido, y que empresas como Filmin explotan en España. Es una modalidad que muchas veces recibe el sobrenombre de ‘Spotify del cine’, por sus similitudes con el sistema de suscripción de música más conocido, sin embargo, es un método que muchas veces se menciona sin saber que muchas de sus películas tardan varios meses en estar disponibles desde su estreno en cines. De todos modos es una vía con un gran potencial, y conviene aclarar que si Netflix consiguió los grandes estrenos de los estudios para su sistema, no fue directamente a través de ellos, sino mediante las empresas de cable en primera instancia. Se puede decir entonces que se consiguieron ‘por la puerta de atrás’ y no ha sido hasta hace poco cuando las factorías se han sentado directamente con Netflix. Todos estos comentarios me recuerdan la demanda que Universal le puso a Sony por inventar el vídeo en 1984, y el final de la historia ya lo conocemos… El último sistema de VOD es el free VOD, basado en publicidad y cuyo ejemplo más conocido es YouTube, empresa a la que luego volveremos.

Ahora que sabemos que la tecnología existe y los modelos también, lo que cabe preguntarse es: ¿por qué no despega? Está claro que hay aún demasiados palos en esta rueda: es evidente que la piratería –o mejor dicho la impunidad–, es uno de ellos, pero no el único. Hay que mencionar que los derechos de VOD muchas veces existen, pero por partes que ni los explotan ni dejan explotarlos. También son descorazonadores los precios, a veces abusivos, o la escasa oferta para el público de contenidos en versión original, muy demandados. También es un problema la llamada ‘tasa de conversión’, es decir, que el espectador alquile o compre al final la película. En este punto está claro que estamos hablando de una compra por impulso y los problemas, sobre todo relacionados con los micropagos, son un dilema habitual. Sabemos que en el momento en que se pueda pagar con el móvil esto estará solucionado, pero puede haber muchas soluciones intermedias. Otro obstáculo es la falta de información: es sorprendente la cantidad de contenido que hay listo para ser consumido online de manera legal y la poca información disponible sobre el mismo. Serían necesarias campañas más agresivas y más efectivas que las iniciativas antipiratería, que siempre me han parecido un sinsentido.

Lo que también se adivina en este mundo del VOD es una lucha entre grandes empresas con los grandes estudios por un lado, y compañías como Apple, Google/YouTube o Facebook por otro, y en medio de esta guerra los sistemas ilegales que están sirviendo contenido al público de una manera muchas veces más eficiente. Sería deseable ver movimientos más combativos que tal vez pasen por comprar un estudio, y no dejo de pensar en la cantidad de demanda que generan los grandes festivales de cine sobre películas que muchas veces tardan más de un año en llegar a las pantallas. La solución estaría en crear una world festival window en la que las películas de dichos certámenes estuvieran disponibles para su alquiler por tiempo limitado, aprovechando su presencia en medios, creando así la posibilidad de ver la última obra de un gran director a lo largo del planeta. Hay caminos para compensar a los distribuidores locales y tal vez no tengan que existir para todas la películas, pero está claro que para lo que se denomina arthouse cinema el sistema de explotación tradicional se ha desmoronado y merece la pena intentar nuevas vías. Lo que está claro es que el sistema necesita su Tiburón, y puede que si esto no ocurre seamos devorados por otro escualo aún más grande. Moraleja: sigamos nadando.

El link para consultar la revista completa lo puedes consultar aquí.

http://www.academiadecine.com/publicaciones/nueva_revista_academia.php?id_s=3&id_ss=35

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Hello world!

Welcome to WordPress.com. After you read this, you should delete and write your own post, with a new title above. Or hit Add New on the left (of the admin dashboard) to start a fresh post.

Here are some suggestions for your first post.

  1. You can find new ideas for what to blog about by reading the Daily Post.
  2. Add PressThis to your browser. It creates a new blog post for you about any interesting  page you read on the web.
  3. Make some changes to this page, and then hit preview on the right. You can always preview any post or edit it before you share it to the world.
Publicado en Uncategorized | 1 Comentario